Yo no tenía permiso de ser alguien,
todo lo que fuera creado, pensado o soñado por mi, no tenia que ser,
todo era prohibido, todo estaba mal echo.
No podía hablar a las personas,
no debía de sonreír, mucho menos levantar la mirada, debes apagar tus estrellas -se me dijo, mientras más insignificante y desapercibida seas, más feliz tendras a las los mortales de tu alrededor.
Me amenazaron, -no puede soñar más! tus sueños no deben realizarse, tu debes ser nadie para poder seguir siendo aceptada entre nosotros, y yo obedeci, poco a poco fui convirtiendome en nada, pero aún así no los tenía satisfechos.
Ellos tenían miedo, miedo de darse cuenta quien podía yo llegar a ser, que podría alcanzar, que era lo que podía lograr, tenían miedo de mi y me encadenaron, -eres bella! me dijeron, pero debes esconder toda esa belleza, así estarás a salvo de ti misma y de los que quieran hacerte daño.
Me hicieron creer que el enemigo estaba haya afuera, que querían acabar conmigo y los que me estaban destrozando eran los que más me cuidaban, una a una iban apagando las estrellas de mi piel, asta dejarme a oscuras e indefensa.
Y así fue como poco a poco fui quedando vacía, como me hice débil, como me hicieron creer que era inútil, como lloraba todas las noches porque por más que hiciera no satisfacía el egoísmo y envidia de los mortales que me rodeaban.
Asta que un dia me di cuenta que todos hacían lo que querían, creaban y destrosaban sueños, después venían y escondían las manchas de sus vestidos, para hacerse pasar por perfectos y aserme sentir tonta e inútil enfrente de ellos, venían y me señalaba con sus dedos acusadores, burlandose de mi y recordandome que nunca sería ni lograría nada.
Pero un dia mi corazón engañado ya no pudo resistir más, quite la venda de mis ojos, que por tanto tiempo me tuvo ciega y cautiva, recogí los pocos pedazos de mis sueños que quedaban destrozados a mis pies, tomé todo lo que pude y rompí la cadena que me tenía esclava, esta vez yo Andromeda, no tenia un heroe que viniera a salvarme, esta vez yo tenia que ser mi propia heroina, quería correr, pero sabría que no podía llegar lo suficientemente lejos, entonces reconstrui lo poco que me sobraba, rogue entre lágrimas y de rodillas fuerza a los dos dioses que me quedaban.
Voy a volver a crear y voy a volver a soñar, voy a subir alto, para poder estar lejos, de los que me detuvieron y haya arriba no voy a escucharlos, sus voces de trueno no lastimaran mas mi oido, serán susurros que se llevará el viento, no tendrán que verme encender de nuevo cada una de las estrellas que se encargaron de apagar y no tendré que verlos juzgarme por el brillo que tanto temieron y envidiaron.
Voy a reponerme, renacere de entre las cenizas cual ave fénix y haya en lo alto, en el nuevo porvenir que nos espera, solo estaré yo brillando con mis dos dioses de la mano, seremos indestructibles, indomables, inmortales.
Seremos lo que siempre hemos sido y no nos dejaron ser...
Seremos Dioses!
"
No hay comentarios. :
Publicar un comentario
Un suspiro...